Pues bien ya estás aquífuera del túnel de tus tiemposmás acá de una falsa realidadestás en el punto inicial después de tu regresopero ahora sin la vitalidadque te hacía suponerte invencible....¿Recuerdas cuando mirabas de soslayoa quienes fueron tus cimientos?Entonces te veías en el espejoenmarcado con vistosos oropeles;e imagen y cantos de lisonjaste hicieron suponer que en verdad eras el factotum.En esos engañosos tiemposgastabas el dinero que no era tuyo,que parecía venir de arribay que sin embargo se generaba desde abajo.Hablabas con soberbia y contundencialograbas convencer con tus mentiras,quebrando a las concienciasque no soportaron el largo caminode la reivindicación del magisterioy de un sistema educativoque merecía fincarse en la verdad.Nunca tuviste plena concienciade que tus decisiones desalentaron voluntadesy distorsionaron paradigmasque repercutieron en los niños escolares.Aunque a decir verdad, no eran decisiones tuyas,pues aunque te creías el vértice del mundosólo fuiste un simple muñecoen manos de quienes son más perversosque tu individualidad manipulada.Tus iguales,quienes caminaban detrás de ti esperando la estafetase mofaban de quienes solicitaban la palabrapara expresar sus pensamientoscon el derecho que debe dar la libre expresión de las ideas.Pero tú y ellos, tus compinches, impusieron el mundo del silencio,de sepultar las verdades con mentiras.¿Recuerdas que hasta jugabas competenciapara ver quien presidía las reuniones más efímeras?Y luego en un reporte de su acciónhacían recuento de las "derrotas" asestadasa quienes se les enronquecía la garganta de proferir gritos no oficialesy por lo tanto no válidospara ser tomados como acuerdos.En ese entonces se te olvidó que eras maestro,comprometido con la verdad y la justicia.O no sabías que lo eras, porque quizá nunca lo fuiste.hijos, mucho menos de tus nietos, porque tu presente lo construiste socavandoPero hete aquí, tal como eres:un viejo despreciado,eclipsado por quienes te sucedieron,y sin mérito alguno para que te visiten tus "amigos"porque de seguro ni los tienes.No dudo que tengas riquezas materialesobtenidas en tus correrías inconfesables;pero ello no bastará para cubrir el futuro de tus hijos,mucho menos de tus nietos,porque tu presente lo construiste socavandolos cimientos de esos tiempos venideros.¿Tendrás todavía el espejoque replicaba las lisonjas, de quienes justificaban tus desmanes?Si lo tienes, de seguro ya no está con el marco falsoque reflejaba también una falsa imagen de tu cara.Mírate ahora y te verás realmente como eres:un ente solitario que se define para sí como presa del olvido,y que en todo caso los ingratosse olvidaron de tus acciones,a favor de una causa perdida como tú.Mírate y verás no sólo arrugas en tu caratambién en tu alma que ahora te reclamael hecho de haberla corrompidoen nombre de las causastan falsas como tus palabras.Y ahora más acá de la vorágine social,más acá del túnel de tus tiempos,me das pena; y me alegro de no haber sucumbido a las promesas,ni haber replicado tus palabras, ni haber justificado tus acciones.No lo hubiese hecho,pues la cara de los niños y maestrosreflejando el estado de cosas tan adversas,me hubiesen condenado para siempre.No me alegro de tu vidani de tu estado actual ganado a pulso.Yo te perdono,pero no olvido tus desmanes.Te perdono,finalmente fuiste sólo un hilode la trama complicada que tejieron otros,sin importar que en ese entonceste sentías el hacedor de los destinosde quienes jugaron el papel de tus vasallos.Yo te perdono...pero no te olvido, ni a ti ni a tus desmanes.Fueron tanto los daños que causaste.Y sin embargo no te odio...Te perdono pero no te olvido;ni a ti ni a tus desmanes.
MANUEL ARIAS DELGADO
La mal llamada reforma educativa, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y todo el desaseado trámite que se está dando en los congresos locales para aprobar las leyes secundarias en materia educativa y sintonizarlas con la reforma de Chuayffet, dejan muy claro que hay prisa por empezar a desmontar las conquistas laborales de los maestros, orillarlos a la jubilación y reducir la planta docente, como sentenció el secretario de Educación en su momento. ¿Para qué? Para tener el control total de la educación, más ahora que hay un SNTE débil, con un líder sometido, peor que nunca, a los designios del poder y el capital. Por lo pronto, que en el Consejo Consultivo del INEE participen integrantes de Mexicanos Primero y Coparmex es una muestra de que el magisterio crítico ubicó perfectamente a los verdaderos artífices de la reforma. La lucha en las calles, los congresos y los medios es una lucha entre la defensa de la educación pública y los intereses de una oligarquía insaciable que, gradualmente, intenta desprestigiar y estrangular a la educación pública, para quedarse con una porción enorme del pastel educativo traducido en ganancias millonarias. Eso es lo que verdaderamente está en disputa. ¿Quiénes son los que verdaderamente impulsaron esta
moderna y civilizadareforma educativa? ¿El gobierno o los patrones?
Alfredo Villegas Ortega, maestro de la Escuela Normal Superior de México







