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sábado, 19 de mayo de 2012

Infancia y Sociedad Morena, la infancia Andrea Bárcena

El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) ha de tener entre sus principales capítulos uno dedicado a la infancia, no sólo porque es la zona más fecunda de cualquier esfuerzo de renovación, sino porque se trata del sector más golpeado por los recientes gobiernos con sus políticas neoliberales y su violencia irracional.
Sin utopía, la vida sería un ensayo para la muerte, decía Unamuno y tenía toda la razón. Por ello, aunque los cambios a veces nos parecen imposibles, hay que agarrarse fuerte de las utopías y no conformarse con nada menos de lo que anhelamos para nuestro país. Los menores de 18 años son un sector mayoritario en sentido cuantitativo y –digámoslo así– cualitativo, ya que tienen más camino por andar y poseen un mayor potencial de aprendizaje y, por lo tanto, de renovación de la sociedad.
¿Qué es un niño? Es una potencia: décadas de abandono de compromisos con la infancia han despotencializado a México. A continuación enumeramos –para que se analice uno por uno– los principales asuntos que, a nuestro modo de ver, han de estudiarse y debatirse para integrar un Plan Nacional y una Ley Nacional de Protección y Promoción de la Infancia:
Desaparición del DIF y creación de una institución ombudsman de la infancia que coordine y supervise los programas que cada sector de gobierno ha de realizar.
Revisar la legislación nacional sobre la infancia para adecuarla a la Convención Internacional sobre los derechos del niño y a la realidad actual, a fin de integrar un solo cuerpo jurídico.
Crear un equipo ombudsman para los menores, con representantes en lo jurídico, lo escolar, los medios de comunicación, los organismos de salud, lo familiar y que, además, participe en la asignación de recursos específicos para salud, educación y cultura. Esto, porque los derechos de los niños son también económicos, y toda buena intención de mejorar su vida debe estar sostenida por presupuestos concretos.
Que todos los niños estén en una escuela, y que éstas estén bien equipadas. Que no haya ningún menor trabajando o vagabundeando.
Que haya un programa nacional de arte y cultura para la infancia.
Que la ética y la felicidad sean contenido y meta de la educación; que haya transporte público gratuito para todo escolar.
Que la televisión y la comida chatarras sean eliminadas totalmente de la vida de nuestros niños, de inmediato. Se trata de hacer un gran esfuerzo para asegurar su protección y desarrollo, y con ello un mejor futuro.
 

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