lunes, 10 de octubre de 2011

CUICATLAN Abusos y ausentismo, la marca de los 100 días que lleva el director de la UPN, fermin alejandro garcía

Lunes, 10 de octubre de 2011 La Jornada de Oriente - Puebla -

CUITLATLÁN
Abusos y ausentismo, la marca de los 100 días que lleva el director de la UPN


FERMÍN ALEJANDRO GARCÍA

Ya se cumplieron los primeros 100 días de José Luis Bolaños González al frente de la Universidad Pedagógica Nacional de Puebla (UPN) y ya logró lo que no habían hecho sus antecesores, conseguir la unión de una parte importante de docentes y alumnos para denunciar su desconcierto contra el gobierno del estado por solapar las anomalías de su principal directivo. Y es que en este tiempo, este personaje se ha caracterizado por su ausentismo, el haberse otorgado altos beneficios económicos, dejar de pagar a profesores, no conocer las unidades regionales de la UPN, no presentar planes académicos y solapar a un grupo de profesores de la institución que cobran ahí, pero tienen plazas en otras áreas de la administración pública.

Lo anterior se desprende de una misiva que elaboraron docentes y alumnos, en su mayoría de las siete unidades regionales de la UPN, que es donde se concentran dos terceras partes de la población de la institución, para expresarle al titular de la SEP, Luis Maldonado Venegas, su desconcierto, al señalar:

“A más de un año de haber convencido a la sociedad poblana de que el cambio de gobierno, era la mejor opción, todos esperábamos que vinieran mejores tiempos y desde luego que la educación fuera algo prioritario; sin embargo, lo que hemos vivido, es retrógrada e inaceptable para todos los que conformamos la Universidad y desde luego para toda la comunidad educativa del estado de Puebla”.

El malestar que se vive en la UPN es resultado de la decisión que tomó Luis Maldonado de no permitir que los miembros de la institución eligieran al director, tal como se había hecho en la última década; y haber optado por enviar a esa institución a José Luis Bolaños, un hombre de avanzada edad, quien había sido rector de la Universidad Tecnológica de Puebla y era ajeno al tema de la pedagogía.

Es decir, se nombró a la persona menos indicada, como consecuencia de que los actuales funcionarios de la SEP poco conocen de la realidad y los problemas del sistema educativo poblano.

En la UPN todo mundo sabe que José Luis Bolaños llegó con un ánimo de no involucrarse en los más mínimo en los problemas de la universidad, y para atender los asuntos de la misma, todo lo delega en Ofelia Piedad Cruz Pineda y Felisa Ayala Sánchez, quien son dos mujeres con una alta formación académica, pero no gozan de la simpatía del grueso de los profesores de unidades regionales.

También tiene en su equipo a Juan Manuel Morales Juárez, un profesor poco querido en la universidad, y quien, según la carta, acostumbra salir con alumnas para darles buenas calificaciones.

La carta de los quejosos, que se tenía programada por parte de los inconformes mandarla la semana pasada a la SEP, hace las siguientes denuncias:

A 100 días de que Bolaños tomó el cargo, resulta sorprendente que ni siquiera ha organizado una presentación para darse a conocer ante todo el personal de la institución. Y por esa razón, el funcionario no se ha tomado la molestia de buscar conocer las siete unidades regionales que tiene la UPN y mucho menos elaborar el Plan de Desarrollo Institucional.

Por el contrario, Bolaños llegó con la intención de cerrar las sedes regionales. Ya a que los directivos de las mismas no se les atiende y se les ignora. A los estudiantes, pese a que el curso inició hace dos meses, no les acaban de definir horarios, grupos y programas. Pese a que el alumnado ya pagó la inscripción y las primeras mensualidades. Y por si fuera poco, a muchos docentes no se les ha erogado su salario porque se dio la orden de congelar las cuentas bancarias en donde se encuentra depositado el presupuesto.

El comportamiento del director no solamente lo sufren los profesores y alumnos del interior del estado, sino también los que están en la capital. Resulta que José Luis Bolaños no trabaja los días lunes y el resto de la semana, llega hasta después del mediodía.

En general no atiende la mayoría de los asuntos que se generan en la UPN y se ha dado algunos beneficios económicos, como es contratar un chofer y cobrar un sueldo de 70 mil pesos mensuales, que no es algo ilegal, pero que contrastan con la falta de pagos a los docentes de las sedes regionales o a personal que labora horas extras.

Otro foco de malestar es que José Luis Bolaños llegó con el discurso de que iba a corregir las anomalías de la UPN, pero el caso es que no se hace nada contra un grupo de docentes que gozan de excesivos privilegios. Tales son los casos de:

Felipe Boverth Gómez, compadre del ex titular de la SEP Darío Carmona García; este hombre tiene una plaza de tiempo completo en la UPN y al mismo tiempo, tiene otra de tiempo completo como supervisor de bachilleratos particulares.

Manuel Sánchez Cerón, tiene horas clase en la UPN. El problema con esta persona es que a la misma hora que debería estar en la universidad, también tiene una plaza de tiempo completo en una secundaria técnica de Tlaxcala.

Misael Camilo Nolasco Bravo es tiempo completo en la UPN y tiempo completo como supervisor de primarias de Tlaxcala.

Marco Antonio Narváez Pérez es tiempo completo en la UPN y de igual manera es tiempo completo en un Cetis.

Jorge Castro es medio tiempo en la UPN y tiempo completo en otra institución de educación superior pública.

La queja generalizada contra los anteriores profesores es que acuden poco tiempo a la UPN a cumplir sus responsabilidades. Y nadie les dice nada, porque el propio director no se dedica a atender los asuntos de la institución.

Lo grave de estas anomalías no es que ocurran, sino que en la SEP no se detecten y no se haga nada al respecto.

Lo cual hace suponer que los funcionarios de la Secretaría de Educación Pública no pueden o no quieren resolver los problemas que hay en el sistema educativo poblano.